viernes, 16 de octubre de 2015

Estableciendo una rutina: el día a día.

Ya llevo dos semanas de clase, aunque solo han sido 6 días, ya que trabajo de martes a jueves. En EEUU el día comienza antes, las clases empiezan a las 7.30, por lo que a las 6 y algo hay que estar arriba (gracias al cambio horario esto no está siendo ningún problema, eso sí, a las 21.30 ya no puedo más).

Cuando llego voy directa a la biblioteca puesto que estas dos semanas no he tenido los dos primeros periodos (1). Allí me encuentro con una de las profesoras a las que ayudo y planificamos las clases del día, pero antes de nada... son las 7.30 y llega el Juramento de Lealtad recitado normalmente por el director, un señor muy agradable. Así que toca levantarse, ponerse la mano en el corazón, mirar a la bandera (siempre tiene que haber una a la vista) y guardar los segundos de silencio que se piden al terminar. Después llegan los "morning announcements" y se relatan los diferentes acontecimientos y noticias del día. A las 7.35 ya podemos seguir con lo nuestro.

Las clases en las que participo comienzan a las 9.00 y por el momento estoy con dos grupos de 5º grado (10-11 años), uno de 7º grado (12-13 años) y dos de 8º grado (13-14 años). ¡Adoro a los de 5º! ¡Son monísimos! A los demás ya se les va notando la revolución interior, y entre los iPads y que comen en clase, a veces la atención es un poco deficitaria pero ojo, no estamos hablando de déficit de atención, sino de hago lo que me da la gana. Y sí, comen en clase todo tipo de chucherías varias, no deja de llamarme la atención, y con el sonido de las bolsas de patatas y el ruido al masticar, cuesta concentrarse. Pero ahí estoy, ayudando a que los alumnos americanos mejoren su nivel de español; y en los momentos de descanso, en los que la profesora explica algo o están haciendo una prueba, me quedo mirando alrededor y me sigue alucinando ser parte de esta realidad, estar en un colegio americano y formar parte de su educación, me parece mentira y me sale una sonrisilla... que curioso se siente uno cuando está viviendo su sueño, jeje.

A las 11.20 llega la hora de la comida, sí, a las 11.20 y sí, la comida principal. Eso sí, no tiene mucho que ver con los dos platos y el postre que me tocaba hacer que comía en el comedor del cole. Ayer comí en la cafetería y me gustaría decir lo que fue, pero no lo tengo muy claro... El caso es que se llamaba Hash Brown Potatotes y French toasts. Lo último eran similares a las torrijas, así que se me hace raro que de primero haya patata sin más, de segundo torrijas y de postre uvas. Los horarios de las comidas es lo que peor llevo, porque después tengo que aguantar hasta las 6 o 7 que es la cena, y se me hace imposible, ¡mi cuerpo me pide comida a las 2! Pero que se le va a hacer, sobrevivo a base de frutos secos y alguna galleta que otra ;).


Tras la comida quedan 3 clases y a las 2.17 acabo (si, a las 2.17 p.m. ni un minuto antes ni uno después :P). Entonces toca esperar hasta que un buen samaritano me lleve a casa o coger el autobús escolar, que aún no lo he tenido que hacer (en general la gente es muy agradable y eficiente, te ayudan en todo lo que puedan y sin perder un segundo). Mientras, me quedo en la biblioteca, que siempre hay algo que hacer en el ordenador; o me voy a ver algún partido, que aquí los deportes son una parte muy importante de la escuela.


Ceno sobre las 6.30 con la familia, a las 9.30 a la cama a descansar... Y a las 6:15 volvemos a empezar :) 


(1) Periodo: partes en las que se divide el día, es decir, las diferentes clases. Son de aproximadamente 40' y los alumnos tienen unos 3' para cambiar de clase, porque los profesores tienen una clase fija y son ellos los que se mueven y se van dejando chaquetas, lápices y cuadernos por el camino...

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